miércoles, 19 de febrero de 2020

Circle hook, el anzuelo ideal para la pesca con devolución


Les contamos desde Pezcalandia que los pescadores del siglo XXI vienen con conciencia ecológica, y eso se traduce en hacer de la pesca con devolución una filosofía para los aficionados, que saben que cada vez somos

más los que recurrimos a los mismos ámbitos, un hecho que ya de por sí haría insustentable cualquier pesca extractiva. Para devolver con éxito necesitamos anzuelos que permitan minimizar los daños al pez y garantizar su sobrevida. La clave para ello es no perjudicar los órganos vitales, es decir que no hay que tocar el esófago, las agallas y, si es posible, los ojos.
El que nos permite este tipo de clavada es el anzuelo circular, circle hook, que cuenta con una fácil extracción debido a que se clava sobre la tijera de la mandíbula.
Un poco de historia
La revista Forbes en 2005 incluyó al anzuelo como una de las 20 principales herramientas de la historia de la humanidad. Mucha agua ha corrido bajo el puente en la evolución de este elemento vital para la pesca deportiva; hasta la aparición de los anzuelos circulares a principios de la década del 70, diseñados por los japoneses específicamente para pescadores comerciales que los utilizaban en sus espineles. A diferencia de los anzuelos en formato J, los circle hook mostraron un nivel de efectividad enorme en la captura de diferentes especies, sin más ayuda que la propia tensión de la línea.
Poco tiempo después entraron en el radar de los pescadores deportivos y varias marcas comenzaron a fabricarlos en diversos tamaños que se adaptaban a las necesidades de los aficionados. Al poco tiempo, su efectividad comenzó a propagarse a nivel mundial y empezaron a verse muy asiduamente en los comercios. Por desgracia, en nuestro país pasaron casi inadvertidos para la mayoría de los importadores locales.
Diseño
Los anzuelos circulares tienen como característica principal su punta en un ángulo de al menos 90 grados con respecto a la pata. Este diseño tiene como fin producir que la clavada no sea en la garganta ni en las vísceras del pez. Por su forma, aun si la presa traga la carnada, el anzuelo se desplaza y se fija al costado de la boca, lo cual nos permite devolver nuestras capturas con una tasa de sobrevida altísima.
Muchos estudios reflejaron que uno de los factores más importantes en la supervivencia de los peces liberados por la pesca se relaciona con el lugar donde se produce el enganche. Específicamente, se ha demostrado que las chances de sobrevivir se reducen en gran medida cuando se involucra la garganta o las vísceras. Durante años la IGFA (International Game Fish Association) viene profesando el uso de anzuelos circle hook. A partir de estudios realizados en Florida, Estados Unidos, se pudo constatar que en el 90 % de los strike con presas grandes, los anzuelos circulares se enganchan en los músculos de la boca.
Otro dato no menor es que, con el anzuelo clavado en la mandíbula en vez de las vísceras, el pez pelea mucho más, lo cual lo convierte en un rival más atractivo para nuestras expectativas. Pensando en los peces cazadores de nuestras aguas, como dorados y tarariras, el hecho de que el anzuelo se clave al costado de la boca, lejos de los filosos dientes, nos permite el uso de fluorocarbono en vez de acero, o de cables de acero más livianos de los que utilizamos habitualmente.
La técnica
Los anzuelos circulares brindan muchos beneficios para los pescadores, pero requieren algunos cambios menores en las técnicas de pesca habituales. Nalda, pionero en su uso en el país, lo explica así: “En general, recomendaría que los comiencen a utilizar para la pesca de fondo, teniendo en cuenta dos factores simples pero muy importantes. El primero, no tapar la curva del anzuelo con la carnada. Y el segundo, posiblemente el más difícil, aprender a no clavar bruscamente ante el pique”.
¿Y cómo hacemos para clavar? Para la pesca de fondo, cuando el pez come la carnada y antes de enrollar, hay que darle tiempo para que trague completamente el anzuelo. No hay que introducirlo tirando bruscamente de la caña, porque esto lo sacaría de la boca del pez. En muchos casos, el propio peso del plomo es suficiente para fijar el anzuelo al costado de la boca del pez, sobre todo si estamos pescando especies de piel como el bagre de mar, cuyos aparejos acostumbran a llevar pesos importantes para fondear la carnada.
Ablandar el equipo
La idea de cambiar el chip de la clavada nos obliga a replantearnos la técnica de pesca cuando usamos este tipo de anzuelos. Es recomendable utilizar una caña un poco más blanda de lo habitual, o en su defecto probar con nylon en vez de multifilamento en la carga del reel. Recordemos que debemos dejar que sea el propio pez quien se acomode el anzuelo en la posición correcta y, para ello, basta con que mantengamos la tensión.
La idea de este diseño es reducir la presión necesaria para clavar el anzuelo. Su punta está girada hacia adentro, lo que hace que se deslice hacia el punto de resistencia y se ensarte en la mandíbula o en la esquina de la boca del pez, que es quien ejerce la presión. Lo ideal ante el pique es esperar el tiempo suficiente para que el pez tenga la carnada en la boca, y luego tensar lentamente y recuperar carga con el reel de manera lenta y constante, hasta sentir el peso de nuestra captura. En caso de una llevada firme, muchas veces alcanza con ajustar el freno del reel o apoyar el pulgar sobre el tambor, en caso de usar rotativos.
En definitiva, el anzuelo circular es el ideal para quienes practicamos la pesca con devolución, ya que aumenta la tasa de sobrevida. Además, tendremos un premio extra: una vez que nos acostumbremos a su uso, el porcentaje de piques concretados será altísimo y los peces pelearan más. Es hora de animarse al cambio.

Fuente Total News