miércoles, 16 de diciembre de 2020

Pezcalandia y el Everest



Les contamos a nuestros seguidores  Pezcalandia que el grupo infantil ‘Chiquicas’ empieza una campaña solidaria para acumular en sus rutas en familia los 8.848 metros del techo del mundo hasta que puedan volver a salir en grupo. Mal año para todo. Incluido el Himalayismo. No para ellos. En una pequeña comarca de Aragón, un grupo de pequeños indomables desobedecen al virus invasor. Subir el Everest será su conquista. 8.848 metros de resistencia. Y lo mejor. Sin tener que salir de sus valles. De Bárcabo a Chisagües. De Bujaruelo a Chistén. Hasta el Chomolungma y más allá. Esta simpática propuesta es la que ha lanzado 'Chiquicas', el grupo infantil de montañismo del Club Atlético Sobrarbe (CAS), para superar con andadas las estrecheces de esta época confinada y convertirlas en un bonito regalo solidario para sus queridos yayos. No poder salir al monte juntos no iba a dejarlos en casa. Ni mucho menos. Cada uno será el expedicionario de su propia aventura en familia en estos meses de espera. Como motivación irán sumando unidos los metros de ascenso acumulados hasta alcanzar la montaña más alta del mundo. Cómo poco. «Porque si nos pasamos el Everest nos plantearemos otro monte. ¡A ver si vamos a hacer todos los 14 ochomiles!». Palabras de Isabel Santolaria, una de las impulsoras de esta simpática propuesta, mamá de Fabián, un montañero de ocho años capaz ya de subir la Peña Montañesa. No se queda corta. Ni él ni sus compañeros del 'Chiquicas'. En una semana de recopilación de rutas acumulan 6.000 metros. La idea es mantener el reto todo el curso escolar. Sumen y verán. Subir cuesteras tendrá un premio especial. Esta campaña busca como fin recaudar fondos para la Residencia La Solana de Aínsa. Un regalo de cariño de los más pequeños a sus mayores, un reconocimiento de amor a cada paso. La inscripción a esta campaña cuesta diez euros con los que se regala una camiseta con un diseño especial, realizado por Marta Chéliz y Carmen Pera, y con un lema chulo: «Soy del 'Chiquicas', si en el Sobrarbe no me ves, búscame en el Everest». El club donará la mitad de este cuota más un euro y con todo lo recaudado se piensa hacer una fiesta. «Pensamos que las EPI y estas cosas las deben comprar otros. Nosotros vamos a llevarles una actuación. Además teniendo a gente como La Ronda o La Orquestina del Fabirol en el Sobrarbe. Los Rolling no nos valen porque no son de aquí y la liarían», dice Isabel Santolaria. Porque si no ha quedado claro todavía todo es muy, muy, pero que muy del Sobrarbe. «Es una campaña de kilómetro cero».

La idea del 'Chiquicas' arrancó hace unos siete años cuando tres madres quisieron inculcar el amor por la montaña en sus pequeños. Isabel Santolaria, Soraya Ramos y Consuelo Vicente se pusieron manos a la obra para juntar a los niños de la comarca en excursiones. «Sembrar una semilla para favorecer un encuentro en un entorno favorable, porque no tenemos 25 cines, pero sí 25.000 montañas. Este es nuestro terreno de juego», indica esta zaragozana arraigada como una carrasca. La despoblación y las distancias hacen que la población menor de doce años casi no se conozca hasta ir al instituto. «Queremos que adquieran buenos hábitos y convivir, mezclando a los chicos de distintos coles», dice Isabel.

En este tiempo han ido creciendo. Se han llegado a juntar hasta 70 y otros han pasado al grupo juvenil del CAS. Montaban unas cuatro excursiones al año y también alguna acampada. Casi siempre por la comarca «porque esto es un paraíso», exclama Santolaria a los cuatro vientos. De Norte a Sur, de la chocolatada de Chistau a los caminos de Pueyo de Araguás. En octubre del 2019 hicieron la última. A Sestrales, el balcón de Añisclo. «Siempre teníamos un 'plan A' y un 'plan B' para los que se mueven menos. La primera vez que fue mi hijo no tenía ni un año. Siempre llevamos torta de Boltaña para todos», indica Isabel Santolaria.

Pero la pandemia les paró en seco. En febrero ya anularon la cita prevista por el frío y porque ya se veían venir la pandemia. «Valoramos qué hacer, incluso contratar un guía, pero era un follón. Hasta que tuvimos esta idea», explica una de las promotoras de esta gran idea.

Los participantes van enviando los kilómetros que hacen y las fotos de sus excursiones, que se irán colgando en la web del club, motivando así a superar el reto semana a semana. Los llamados ayudantes de expedición, los padres y las madres, también pueden contribuir adquiriendo la camiseta, que quieren se deje ver por todos los senderos del Pirineo, aunque para participar hay que ser socio del CAS.
La iniciativa además quiere dar a conocer distintos entornos del Sobrarbe y de otras comarcas del Pirineo. En la web se aconsejan distintas rutas, según niveles, además de dar a conocer cómo se calculan los metros acumulados o consejos para la seguridad gracias al programa 'Montaña Segura' de la Federación.

Pezcalandia
Laura Trigona
Prensa & difusión
Fuente El Periódico de Aragon