martes, 6 de noviembre de 2007

Vedan la Pesca con redes

Comenzó hoy la veda para la pesca con redes o mallas, prohibición que se extenderá hasta el 31 de enero del próximo año, de acuerdo con la ley N° 12.703. La Dirección General de Manejo Sustentable de los Recursos Pesqueros difundió ayer un breve comunicado de prensa que recuerda a la población la vigencia de la norma y sus alcances. Destaca que en dicho período “podrá practicarse la pesca, tanto deportiva como comercial, solamente con artes de anzuelo”.También advierte que “la infracción a la mencionada veda será sancionada con multas y decomisos de artes y productos de la pesca, y podrá ser causa suficiente para que los infractores sean excluidos del padrón de pescadores, con lo cual perderán el derecho a percibir el subsidio estipulado”.
Por tres meses
Aunque la ley se aplicó del 4 al 31 de enero pasado, sus efectos fueron superados por los alcances de una norma nacional de mayor alcance: la veda del gobierno nacional a las exportaciones de sábalos y los demás peces de agua dulce.
Por primera vez, la ley 12.703 regirá por el tiempo completo con que los diputados y senadores la diseñaron: tres meses. Debe advertirse que el proyecto original del diputado provincial radical Santiago Mascheroni disponía una veda de 180 días, que luego se redujeron a la mitad para llegar a un acuerdo con la posición del mayoritario bloque del justicialismo de la Cámara de Diputados. El mismo criterio luego fue aceptado -también por unanimidad- en el Senado.
En realidad, el debate fue bastante más extenso, intenso y por momentos directamente tenso. Es que el primer intento legislativo que acordaron todos los bloques (a partir del proyecto Mascheroni) costó a los diputados y senadores de cada uno de los bloques quedar en medio de una dura puja entre pescadores y ambientalistas y empresarios del turismo.En realidad, fue una pulseada por momentos violenta, dirimida sobre las calles y hasta en los accesos de los puentes Rosario-Victoria y el local Oroño que propició el lobby de las empresas frigoríficas exportadoras y contó como aliados a los pescadores-proveedores, que estaban (y están) en negro: sin salarios, ni cobertura social de ningún tipo.
Del veto a la segunda ley
Aquella protesta produjo una verdadera sorpresa: fue el gobernador Jorge Obeid quien desbarató -mediante el veto- la ley de veda. Los bloques del oficialismo en ambas Cámaras (desautorizados por el Ejecutivo) sufrieron una crisis que tuvo efectos concretos: el veto quedó en firme, pero de forma ficta, con el pobre argumento de las bancas vacías, por el vencimiento de los plazos reglamentarios para su eventual rechazo.
Mientras, Obeid confió en desactivar el conflicto mediante contactos con el gobierno nacional, que fueron aceitados por un acuerdo firmado con el jefe del Ejecutivo de la provincia de Entre Ríos, con la que Santa Fe comparte las costas del sistema del Paraná. El problema social se desactivó recién cuando el actor que faltaba -el Estado nacional- dispuso la prohibición de exportar pescados de agua dulce, lo que se complementó con un subsidio para quienes viven de pasar las mallas, con recursos estatales que -sólo en parte- provinieron del gobierno nacional.
Fuente: Diario El Litoral