miércoles, 18 de diciembre de 2019

La Segunda, Chascomús


Difundimos en Pezcalandia éste gran espejo de propiedad privada que está localizado en el partido de Chascomús, y cuenta con una profundidad media de 1,5 metros y una máxima de 2,50 metros, fondo de barro con algo de tosca y aguas muy transparentes con preciosos juncales que hacen de escondite a las preciadas tarariras, de mas esta decir que deben ser devueltas a su medio y no se permite sacrificarlas por ninguna razón, pero vamos a la pesca, esto nos contaba Martin: 
Liebres saliendo al camino y corriendo adelante del auto, perdices que abrían los ojos con el solcito de la mañana y el hermoso canto de los pájaros me daban la bienvenida en la tranquera, y el mensaje de reserva natural agradaba, luego de saber que es una zona muy golpeada y depredada. Desde ahí serán unos 2000 metros más hasta donde me esperaba Joaquin el administrador de este maravilloso espacio pleno de naturaleza que cuenta con una proveeduría para cualquier apuro y adonde entre mates preparamos los equipos. Desde ahí despacito salimos a recorrer la costa buscando lugar para los primeros tiros. Hicimos unos 60 metros y bajamos a la laguna, 3 tiros 2 ataques para Joaco, lo cual dejaba en claro que la población en el lugar es muy buena, y que de entrada eran chicos, salían a morder cuando llegábamos con los tiros al corte de los juncos y si una dejaba de seguirlo otra la remplazaba.
En la claridad del agua se puede disfrutar ver como toman una goma,  la sueltan y queda ahí, las ves perfectamente, volves a pasarle la misma goma y la corren, la siguen casi hasta tus pies y dan media vuelta alejándose 10 o 15 metros. La seguís viendo e insistís, repite esta conducta de no quererla y continúa desafiándote.
Cambias el color o el señuelo, se lo tiras y lo toman de nuevo sin dudarlo. En cuanto a estos tomaron varios tipos, pero las ranas de superficie son las preferidas y las ideales por como salen de los juncos a buscarlas, las tarariras más pequeñas son explosivas y las grandes están con un pique lento, hasta que acomodan la mordida y ahí es el momento de clavar, eso sí, una vez que están agarradas son un fuera de borda como caminan"

Por Ramiro Blanco
Staff Pezcalandia
Prensa & difusión