lunes, 10 de julio de 2023

Pezcalandia, te invita a darle un respiro al planeta de la marea plástica

​Comenzó el mes ideal para reducir el uso de un material tan práctico para la vida diaria como nocivo para el ambiente: el plástico.

Si pensás en cuántas bolsas plásticas pasaron por tus manos el último mes, cuántas se acumulan en tu casa esperando un segundo uso y cuántas desechaste, entenderás enseguida que su presencia es exagerada e innecesaria.

Es decir, hacemos un uso desmedido y el precio lo paga nuestro planeta que se llena de basura a cada segundo, ahogándose. Los números dejan a las claras lo ilógico de seguir alimentando un negocio que está dañando la salud del planeta y la nuestra.

● Se producen aproximadamente 5 billones de bolsas de plástico cada año en el mundo.

● Cada bolsa tiene un uso promedio de entre 12 y 15 minutos.

●  Tardan décadas en desintegrarse y, mientras lo hacen, desprenden cientos de miles de diminutos fragmentos de microplásticos, junto a todos los aditivos y tóxicos que pueda llevar contaminando humedales, océanos y ríos.

Además, hay que decirlo: no necesitamos todas las bolsas que llegan a nuestras manos.

Por eso, esta fecha es una invitación a incorporar el hábito de cambiar las desechables por opciones reutilizables de tela.

Llevando tus propias bolsas al ir de compras, podrás decir: “Sin bolsa, por favor”. Este hábito aplica para el mercado pero también al ir a la verdulería y a la panadería, por ejemplo. Si incorporás la costumbre de llevar bolsas pequeñas reutilizadas desde casa, evitarás muchas más bolsas cuando tengas que comprar un kilo de papas o de pan. (Sólo tenés que tenerlas bien diferenciadas para cuidar que no haya contaminación de los alimentos)

Si bien el problema de base está en el diseño del sistema (62% de la producción de plásticos se destina a productos de packaging y de un solo uso) cada bolsa nueva que se evita usar, es una gran victoria para todos.

El cambio definitivo hacia un mundo sin plásticos sólo puede darse si toda la sociedad contribuye desde su lugar: los gobiernos generando leyes que limiten su producción y regulen el tratamiento post consumo, las empresas eligiendo otros materiales sustentables siempre que puedan y haciéndose responsables de su parte y quienes consumimos siendo conscientes de que nuestras acciones, cuenta y mucho.

No tenemos que olvidar que desde nuestro lugar como consumidores tenemos mucho poder y tenemos que hacerlo valer.

 

Pezcalandia

Prensa & Difusión

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Fuente: Greenpeace