domingo, 3 de enero de 2021

Pezcalandia informa clausura pesca deportiva en Rosario


Nos llega a la redacción de Pezcalandia que un juez de Rosario prohibió durante tres meses la pesca deportiva y comercial en todo el cauce del río Paraná, a causa de la histórica bajante, y como una medida extrema para preservar el ecosistema. La decisión alcanza a todo el territorio de Santa Fe y vencerá el 31 de marzo de 2021.
Las organizaciones “El Paraná No Se Toca” e “Identidad Ambiental” solicitaron un amparo para declarar la veda temporaria hasta tanto se produzca una creciente en el nivel del río y la provincia cuente con información detallada sobre el estado de la ictiofauna.
“Cuando existe certeza de que una actividad puede causar daño al medio ambiente, porque así lo enseña la experiencia empírica, se deben tomar todas las prevenciones posibles para evitar o mitigar el daño ambiental”, plantea el juez en lo Civil y Comercial de Rosario Luciano Carbajo.
El magistrado explica que “la tutela del ambiente no significa detener el progreso, sino por el contrario, hacerlo más perdurable en el tiempo de manera que puedan disfrutarlo las generaciones futuras”.
Las organizaciones ambientalistas habían argumentado que la bajante afectó negativamente la temporada reproductiva de los peces, que las especies ictícolas se encuentran en estado de vulnerabilidad por el reducido cauce del río, ya que no pueden “esparcirse y habitar cursos menores”, lo que ha facilitado la pesca indiscriminada.
La denuncia plantea, además, que el Estado no posee información clara ni un plan estratégico para revertir un daño irreversible. “Existirá un seguro daño en caso de no dictarse la cautelar peticionada y si no se toman medidas urgentes”, anticiparon las organizaciones, una situación de alerta que fue compartida por el juez.
El caso se presenta hacia el final de un año donde el humedal del río Paraná ha sufrido un constante daño ambiental con las quemas producidas en las islas entrerrianas: 39.244 focos se han detectado hasta el 20 de diciembre pasado entre la capital santafesina y Campana, de acuerdo a un relevamiento publicado por el Museo Scasso. Se trata del mayor número de quemas desde 2012.
La explotación ganadera es señalada como una de las principales causas de los incendios. La bajante y la sequía presentaron, además, condiciones naturales para facilitar esa práctica.
En la resolución se plantea que el Estado provincial rechaza la prohibición de pesca solicitada por los grupos ambientalistas porque entiende que la denuncia es “genérica e imprecisa”. Define la medida como “irrazonable”.
Entre otros puntos, las autoridades indican que lejos de generarse este año una depredación de los recursos pesqueros, las consecuencias de la pandemia provocaron una “sustancial reducción de la presión de pesca sobre dicho recurso”.
El río Paraná alcanzó a la altura de Rosario, el 22 de mayo pasado, una altura de 0,08 metros sobre el nivel del mar, un registro que marca una histórica bajante. La situación se sostuvo, aun con vaivenes, durante todo el año. El 24 de febrero alcanzó su mayor altura -2,70 metros-, pero en noviembre volvió a tener 0,13. Este martes 29 de Diciembre alcanzaba 1,07. Un informe de la Bolsa de Comercio local indicó que una situación semejante no se presentaba desde 1971.
El juez fundamenta su decisión en los informes técnicos del proyecto de Evaluación Biológica y Pesquera de especies de interés deportivo y comercial en el río Paraná (EBIPES). “Son de incuestionable autoridad por su valor técnico científico sobre el tema que nos convoca”, explica.­ Además, cita a la Constitución Nacional, que en su artículo 41 indica que “todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras”, habla sobre el “deber de preservarlo”, de la “utilización racional de los recursos naturales” y de “la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica”.
También se vale de una resolución de la Corte Suprema, que al intervenir en el tema de los incendios intencionales provocados en las islas entrerrianas definió al Delta del Paraná como “un ecosistema vulnerable”, que “necesita protección”.
Los jueces de la Corte hablan de “un inmenso humedal” que alberga una rica diversidad biológica, cumple múltiples y fundamentales funciones como “la recarga y descarga de acuíferos, el control de inundaciones, la retención de sedimentos y nutrientes, la estabilización de costas, la protección contra la erosión, la regulación del clima y una extensa lista de bienes y servicios al hombre. Así, el sistema cumple también un rol importante, como reservorio de biodiversidad, brindando alimento, refugio y sitios de reproducción a numerosas especies de peces, aves, reptiles y mamíferos”.
El juez Carbajo advierte que de acuerdo a informes técnicos la situación de bajante no mejorará en los próximos meses y hace una excepción respecto de la llamada “Pesca de Subsistencia”, que permite la extracción de especies para el consumo propio del pescador y de su familia, practicada desde la costa o desde canoas a remo con líneas de mano, prohibiéndose totalmente la comercialización del producto de dicha pesca.
Pezcalandia
Laura Trigona
Prensa & difusión
Fuente Clarin