miércoles, 28 de abril de 2021

Montañista salvadoreño William Hernández



Difundimos a nuestros seguidores Pezcalandia los consejos de William Hernández, un experimentado montañista salvadoreño residente en Chile y con varias cumbres conquistadas. Desde la tierra del Cóndor y las Torres del Paine nos aconseja cómo ascender con éxito en medio de la aventura de Alfa Karina Arrué en el Everest
En Cancha seguimos de cerca los pasos de la montañista salvadoreña Alfa Karina Arrué, quien está en Nepal para escalar el Monte Everest y convertirse en la primera compatriota en lograrlo.
Aprovechando el suceso decidimos consultar a William Hernández, un montañista y escalador con más de 30 años de experiencia “atacando cumbres”.
Hernández, de 53 años, nos explica qué se debe hacer para tener éxito en el peligroso deporte de las alturas. Él estuvo en la Junta Directiva de la Federación de Montañismo y Escalada a inicios de los años noventa.
William Hernández tiene “conquistado” en su currículo cerros y volcanes en Guatemala, México y Sudamérica, donde el nivel aumenta considerablemente.
¿Cómo debe entrenarse uno para “atacar” las cimas?
Con respecto a la preparación es de acuerdo a la montaña que uno escalará. Ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, salidas a montañas con peso. Uno en al Aconcagua puede cargar unos 20 kilos de una posición a otra. Uno se prepara llevando peso en largas jornadas. En el caso de América Central, no hay mucha alta montaña, lo más cercano es Guatemala y México para entrenar. Previo a subir a 5,000 metros lo mejor es aclimatarse a unos 4,000. El caso de Karina es que va aclimatándose de los 2000, a los 3000 y así. No es que se suba de una vez. Antes de llegar al campamento base en el Everest, hay que irse aclimatando gradualmente. Son 10 días desde Lukla hasta el C.B. para luego subir la cumbre. Antes de eso puede uno prepararse 6 meses o un año para subir una cima así.
¿Qué dieta hay que seguir para este deporte?
En cuanto a la dieta, se consume muchos carbohidratos, también carne. Pero no se recomienda comer carne ya cuando se ataca la cumbre, porque las proteínas como la carne hacen que el cuerpo use mucho oxígeno para digerir la carne, cuando se necesita para respirar y avanzar. Se hace una dieta balanceada para lograr el ascenso. Entre menos oxígeno tenemos, tenemos menos capacidad de movernos. Si haces más esfuerzo para digerir que para escalar, no llegarás muy lejos. Los azúcares son importantes para tener energía, los chocolates y las barras energéticas. Eso que el alcohol sirve para calentar es un mito, es más, el alcohol te deshidrata. Para estar perfectamente hidratada debe tomar al menos cuatro litros de agua diaria, para evitar el mal de montaña. Subir y bajar, y de nuevo, con carga, te sirve para aclimatarte perfectamente.
¿Cómo se trabaja la parte mental para retos así?
Lo psicológico es muy importante para escalar montañas. Tú puedes sentir que estás en una excelente o inmejorable forma física, que nunca en tu vida has estado mejor, pero lo cierto, es que en la mente está casi todo. No hay que descuidar lo que pase con el cuerpo, pero la mente es vital. Hay gente que llega a las cimas y no goza de un gran portento físico, pero lo mental le sirvió para llegar. Hay gente que puede haber estado con un cuerpo envidiable pero no llegó a la cima, sintió que no le daba el físico, tuvo miedo, no resistió el cansancio. Lo psicológico es muy importante, si no estás preparado y fortalecido en eso, probablemente no conseguirás la hazaña.
¿Con o sin oxígeno de apoyo?
Hay gente que prefiere subir sin oxígeno embotellado porque consideran que subir así, contra los elementos y sin esa ayuda, está el verdadero logro deportivo. Otros prefieren asegurarse de que no colapsen y llevan su oxígeno embotellado. Pero quienes hacen uso de este recurso deben tener en cuenta que no pueden ir despacio, porque si se les llega a terminar no podrán seguir bajo ninguna circunstancia. Adaptaron su cuerpo a recibir una cantidad generosa de oxígeno y cuando no la tengan, no podrán seguir, no les responderá el cuerpo como quieren. Depende de cada quien, ambas situaciones tienen su riesgo, pero no soy quién para decir donde sí hay o no hay mérito. Eso es cuestión de cada quién y se respeta.
¿Qué más se debe considerar aparte del frío y la falta de oxígeno para ir al Everest?
Usualmente hablamos del frío, el poco oxígeno, el viento, pero en el Everest, en el “Paso de Hillary”, había un atasco monumental. A mucha gente se le acabó el oxígeno embotellado y eso es terrible porque te vienes abajo, te viene una resaca. Depende del “tráfico” que haya rumbo a la cima, la cantidad de gente, la masividad, ahora creo que hay como 150 permisos para subir el Everest, pero se prevé que aún llegue el doble de gente. Hay una estrategia, una planificación para subir analizando el clima, pero no puede saber cuánta gente habrá allá arriba y si te hará difícil por la cantidad, ascender al ritmo que se necesita. Esto es muy nuevo, la verdad, pero hay que tomarlo en cuenta. Perder dos tres horas para que gente cruce un puente de hielo o un paso peligroso, te terminás la botella de oxígeno ¿como avanzas entonces? toda tu energía se viene abajo. Muchos han muerto por eso.
Fuente El Salvador
Pezcalandia
Laura Trigona
Prensa & difusión